EL SALUDO
Es un rito social que se expresa en gestos, miradas y palabras. Se puede concretar de varias formas: los esquimales por ejemplo se frotan la nariz; en la sociedad occidental, se suele utilizar el apretón de manos, sin embargo en países como Japón se considera antihigiénico y se saludan con una leve inclinación de la cabeza, evitando cualquier contacto físico.
La expresión "tanto gusto" es un tópico cuando te presentan a alguien (las relaciones interpersonales suelen estar llenas de tópicos). Debemos tener recursos suficientes para mostrar satisfacción en el momento en el que nos presentan a alguien, de forma más creíble, espontánea y natural.
Un "encantado de conocerle" con voz alegre, clara y rotunda ya sería suficiente. Tampoco debemos obsesionarnos en ser extremadamente originales, o elaborar frases complicadas, pues podemos demostrar falsedad. Por supuesto es de pésima educación omitir el saludo.
La sonrisa es una de las reglas básicas de la cortesía y deberá acompañar a todo saludo, excepto en casos en los que damos el pésame o en situaciones de duelo.
Mirar a los ojos al interlocutor también es un componente importante al saludo.
La expresividad de la mirada y sus matices permiten ser el espejo de nuestros sentimientos.
El beso es el saludo más íntimo y delicado. En España lo tradicional es dar dos besos uno en cada mejilla. En algunos países se dan tres besos y en otros sólo uno. En países con otras culturas, como los árabes, que una mujer le de un beso a un hombre se considera una ofensa.
El beso como saludo se debe usar con personas de la familia o amigos con los que tenemos confianza. Con las señoras (cada vez más en desuso) se debe llevar su mano hasta los labios del caballero sin legar a rozarla.
EL SALUDO A LOS REYES
Los hombres si tienen ocasión de saludar a Su Majestad la Reina, deben inclinar la cabeza y hacer el gesto de llevar su mano hasta los labios pero sin llegar a ellos. Ante Su Majestad el Rey inclinarán levemente la cabeza, antes de saludarse y cuando estén ante él, la levantarán dándole la mano.
Las mujeres, ante sus Majestades los Reyes, harán, dando la mano y mirándoles a los ojos, una reverencia, doblando ligeramente la pierna izquierda situándola detrás de la pierna derecha. La tradición dice que solo se dobla la pierna derecha ante Dios.
El mismo saludo se hará con su Alteza Real el Príncipe de Asturias y Sus Altezas Reales las Infantas e Infantes de España.
Para dirigirnos a Sus Majestades los Reyes, emplearemos la palabra Majestad/es o Señor o Señora. Cuando sea al Príncipe de Asturias e Infantes e Infantas utilizaremos la palabra de Alteza/as o Señor/a.






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